Nuestra compañera Gema Nuez ha escrito el siguiente artículo, que será publicado en el próximo número de nuestro periódico "La Hoja de Vallecas":
«Es tal el clima de violencia que se advierte entre la población de cualquier país del mundo que hasta ahora no nos habíamos propuesto implicarnos de lleno en la controversia de los géneros. La asociación "El Puente" ha trabajado durante más de quince años para la activación de estructuras humanas revestidas de características no violentas, a partir de las cuales entablar relaciones y crear vínculos entre las personas; pero en el momento que vivimos actualmente la sociedad refleja una cota máxima de gravedad en el conflicto que desencadena ser hombre o ser mujer y creemos necesario impulsar un movimiento social que absorba la violencia de género hasta hacerla desaparecer.
Se han puesto en marcha muchos dispositivos de emergencia para asistir el maltrato una vez que ha sobrepasado la línea de la intimidad y el anonimato y se ha convertido en suceso. Entonces una lectura del periódico o la visión de un informativo por televisión son las que nos ponen al corriente de hasta dónde se puede llegar cuando una persona se apropia de las intenciones de otra —de su libertad de acción en definitiva—, la vacía de humanidad, la anula y la destruye como persona. Generalmente, el impacto que produce el asesinato o el maltrato físico sólo puede hacernos confiar en que las leyes castiguen al torturador/a y los servicios sociales o los penitenciarios se hagan cargo de los hechos y de los sujetos. ¿Qué queremos intentar nosotros? ¿Cuál es el enfoque por el cual queremos distinguirnos de todas las herramientas que hoy en día están a nuestra disposición para proceder cuando estalla la violencia? Queremos evitar el camino de ir a duras penas soportando el sufrimiento hasta que por fin una/o se atreve a denunciar al que/ a la que tanto daño le provoca pero que, como es, a la vez, un ser tan querido…
Nuestra campaña aspira a transformar las conciencias, a disuadir a las personas cuando van a responder con su agresividad acostumbrada, a enseñar tanto al que/ a la que maltrata como a la que/al que es maltratada/o a abrir otras vías de actuación. El germen de la violencia es el sufrimiento. Nuestro propósito es, a fin de cuentas, trabajar para que ese sufrimiento deje de ser una constante en el ser humano. Si cada persona es capaz de descubrir cada vez más afectos y cargarse de afectividad en lugar de desafectos y desconfianza, no sólo hacia sí mismo sino también hacia los demás, encontrará también razones para no hacer sufrir o ceder al sufrimiento. Sabemos que víctimas del dolor son ambos participantes de la situación de maltrato y de lo que se trata es de transformar los impulsos de odio y rencor en voluntad de comunicación, aceptación y reconocimiento del otro, que es diferente siempre pero que en lo esencial es igual a todos nosotros, que somos seres humanos. Cada persona es compañera de las otras, que ya es difícil de por sí construirse una vida propia. Pero nunca debiera ser la insatisfacción que uno/a siente con respecto a lo que hace y es la causa del castigo impuesto a los demás. Por ello, la responsabilidad de cada uno/a es hacer frente a sus miedos y sus carencias sin designar a nadie culpable.
La asociación tiene su página Web y entre todos sus miembros estamos poniendo en marcha un Blog donde podremos hacer públicos los pasos que vamos dando, cuáles son nuestros principios y objetivos fundamentales, y qué forma de trabajo vamos a utilizar. Pretendemos que cada vez haya más gente conmoviéndose y buscando maneras de trabajar activamente para la no-violencia de género, por lo que estamos abiertos a ampliar el número de participantes en el proyecto hasta el infinito, aunque suene a fantasía. Estamos creando distintas comisiones de trabajo, de manera que cada cual pueda incluirse en la que sepa que puede dar más de sí: de recursos, de audiovisuales, de fotografía, de teatro, de pintura, de apoyo psicológico, de asesoramiento legal, de diseño gráfico, de Internet, etc.
Nos movilizamos para buscar diferentes maneras de autogestionar el proyecto. Por ejemplo, el día 27 de diciembre vamos a realizar un mercadillo en…………………………………… a las………….con vistas a reunir el dinero que necesitamos para iniciar un proceso candente de promoción del «Proyecto de sensibilización y concienciación sobre la violencia de género. Por un futuro libre de amenazas». Poco a poco, estamos contactando con figuras públicas de peso en la sociedad para que se unan a nuestra voz de repulsa a la violencia de género, pero aún nos queda mucho camino que recorrer y tú, lector/a, quizá quieras transitar también por él.
Este tema nos afecta a todos. Siempre hay alguien cercano que sufre —ya sea familiar, amigo o vecino—, si vamos con los ojos bien abiertos y dispuestos a percibir lo que ocurre en nuestro entorno. Nuestra intención es que todos podamos y queramos empatizar con ella/él, en vez de ir viendo cómo se aísla y se va recluyendo en su miseria. A veces una/o misma/o no llega a darse cuenta de que está padeciendo maltrato psicológico, económico, sexual, etc. y ahí es donde podemos iniciar nuestra lucha, ayudando a que el otro sea consciente de que no tiene por qué vivir violentado. El ser humano es un ser de costumbres y pareciera que no le queda otro remedio que acostumbrarse a ellas, aun siendo éstas dañinas.
Una buena comunicación, sincera y comprometida, puede ser una de las claves para hacer innecesaria la violencia. Es preciso distinguir entre información y comunicación, ahora que existen tantos soportes de ambas. Esperamos, pues, a través de este artículo, poder comunicarnos contigo, lector/a.»
Gema Nuez
LA SOCIEDAD DEBE TOMAR CONCIENCIA Y DISPONERSE A SUPERAR LA VIOLENCIA DE GENERO.
Tal y como el ser humano dejó atrás episodios monstruosos de su historia (por ej. la esclavitud o el canibalismo), o quedaron como acontecimientos excepcionales fuertemente rechazados por la inmensa mayoría, es hora ya de que la sociedad en su conjunto decida superar la violencia de género. Esto requiere una amplia toma de conciencia por parte de la población.
Tomar conciencia no es simplemente tener información. Por supuesto que tiene que haber información pero tomar conciencia es sobre todo ponerse en el lugar del otro; tratar de sentir lo que están sintiendo las victimas como si uno mismo lo estuviera sufriendo. Una real toma de conciencia necesariamente lleva consigo un cambio de comportamiento, no simplemente una opinión. Iremos superando la violencia de género según vaya habiendo un cambio generalizado de actitud, cuando nadie se sienta ajeno a ella.
Así es que este Proyecto de Prevención y Concienciación sobre la Violencia de Género, más que un proyecto, como suele entenderse hoy en día el término, aspira a convertirse en un movimiento social amplio, que llegue a la gente y modifique su actitud, que influya en las estructuras sociales y que posibilite una suerte de red de apoyo mutuo donde todos podamos ayudar al tiempo que mejoramos nuestra propia vida. Y esto, mejorar la vida de todos, superar las carencias, hacer crecer las relaciones de amistad y solidaridad, es lo único que impedirá el surgimiento y desarrollo de la violencia. Si queremos superar la violencia deberemos trabajar por la superación del sufrimiento. Si queremos superar la violencia la única vía con sentido es la no-violencia activa, muy activa.
Tomar conciencia no es simplemente tener información. Por supuesto que tiene que haber información pero tomar conciencia es sobre todo ponerse en el lugar del otro; tratar de sentir lo que están sintiendo las victimas como si uno mismo lo estuviera sufriendo. Una real toma de conciencia necesariamente lleva consigo un cambio de comportamiento, no simplemente una opinión. Iremos superando la violencia de género según vaya habiendo un cambio generalizado de actitud, cuando nadie se sienta ajeno a ella.
Así es que este Proyecto de Prevención y Concienciación sobre la Violencia de Género, más que un proyecto, como suele entenderse hoy en día el término, aspira a convertirse en un movimiento social amplio, que llegue a la gente y modifique su actitud, que influya en las estructuras sociales y que posibilite una suerte de red de apoyo mutuo donde todos podamos ayudar al tiempo que mejoramos nuestra propia vida. Y esto, mejorar la vida de todos, superar las carencias, hacer crecer las relaciones de amistad y solidaridad, es lo único que impedirá el surgimiento y desarrollo de la violencia. Si queremos superar la violencia deberemos trabajar por la superación del sufrimiento. Si queremos superar la violencia la única vía con sentido es la no-violencia activa, muy activa.